viernes, 15 de octubre de 2010

45 días.

“el vicio fundamental del pensamiento vulgar radica  en el hecho de que quiere contentarse con fotografías inertes de una realidad que consiste en eterno movimiento”



45 días

En 45 días pasan muchas cosas, y como el tiempo no es una línea por donde se montan los sucesos fija y ordenadamente, lo mas motivante y los mas complejo siempre será dilucidar que diablos está pasando. Que es lo mismo que decir que pasó y que puede pasar.

Durante estos últimos 45 días (que esperemos sean los primeros) se desarrolló un proceso de lucha en el movimiento estudiantil. Se tomó la facultad de Ciencias Sociales, la de Filosofía, el IUNA, algunos terciarios, muchos secundarios. Se sumaron los estudiantes de Córdoba, La Plata, Bariloche, nacionalizando así la lucha por la educación.

Mientras cortábamos Córdoba y Uriburu exigiendo la firma del tercer pliego para la finalización del edificio único de la Facultad de Ciencias Sociales, 33 obreros mineros comían una cucharada de atún cada 48 hs, 700 metros bajo tierra.

Eso también pasó. Pasó lo mismo que en 2004, pero esa vez fue de este lado de la cordillera, y en la provincia de Néstor Kirchner. Con la diferencia que aquí las cámaras de televisión transmitieron con cautela de Estado, y no con nacionalismo mediático, la salida de los mineros en bolsas mortuorias. Los compañeros chilenos se salvaron. La política patronal de hiperexplotación de la Minera San Esteban (que explota la Mina san José) no pudo con la suerte, pero tampoco pudo con la solidaridad y organización de los mineros enterrados. 10 años antes de los sucesos en Santa Cruz la reforma constitucional provincializaba los hidrocarburos en Argentina.

Sergio Taselli es un empresario de la orbita K. Sergio Taselli gestionaba la mina que se tragó 14 mineros en Río Turbio. 1 año después (de esos 10 años antes) se aprobaba la Ley de Educación Superior, que inició un proceso privatizador de la Universidad Publica, profundizado ferozmente los últimos años. Sí, también se tomó la facultad por eso.

Por su parte, las familias rezaban. En Río Turbio y en Copiapó familiares, compañeros, amigos montaron capillas para pedirle a Dios que cambie de opinión, y ya que fue medio turro al derrumbar e incendiar las minas, se ponga media pila y los devuelva vivos.

Y dio sus frutos, Dios devolvió la vida a los compañeros chilenos, previa gestión de la patronal que exigió derecho exclusivo sobre la vida (y sobre la muerte) de los trabajadores.

El mismo derecho que Warren Buffett y López Matheu (dueño y director de Kraft-Terrabusi respectivamente) tuvieron sobre la vida de Marcela Ortega, fallecida el 15 de septiembre dentro de la fábrica sita en Pacheco.

“Diga 33” le deben estar diciendo a cada uno de los 33 mineros chilenos. Parece que los servicios médicos de la patronal solo funcionan en los casos “milagrosos”. A Marcela Ortega la mandaron de vuelta a trabajar.

Mientras seguía la toma de la facultad, Dios que como todo buen omnipresente está en todas las jodas, el finde se fue para Paraná.

Las compañeras del PCR lo recibieron y le garantizaron que ninguna de las mujeres que participaran del encuentro iba a poder votar un plan de lucha para decidir sobre sus propios cuerpos. Porque sus cuerpos no son suyos, sino de Dios y de la Iglesia. Pero como Dios y la Iglesia están muy ocupados en los cuerpos de los no-natos, delegan el poder sobre el cuerpo de las mujeres y de los menores de edad a los varones y a los curas violadores. Por eso no extrañó ver un cordón de fieles-seguridad compuesto casi exclusivamente por hombres en las inmediaciones de la Catedral de Paraná.

Dios, Warren Buffet, López Matheu y Sergio Taselli. Les falta uno para el Futbol 5. Y si…

¿Quién dio los avales provinciales mientras era gobernador para la explotación privada de las minas en Río Turbio y jamás controló la seguridad de las mismas?


¿Quién mandó a la policía a reprimir salvajemente a los obreros y obreras de Kraft- Terrabusi que luchaban por la reincorporación de los despedidos?


¿Quién se alinea con “Dios” y la Iglesia contra el derecho al aborto libre, seguro, gratuito?


¿Adivinaste?

45 días de toma de la facultad de Ciencias Sociales, asambleas de miles, 25 mil personas en la calle el 16 de septiembre, 20 millones de pesos, mas de 20 estudiantes detenidos o procesados, 1 comedor.

45 días. 600 despedidos de la metalúrgica Paraná Metal de villa Constitución, Santa Fé, 1 Festival para el fondo de lucha que nunca se concretó, 1 corte de calle en apoyo votado por cientos en Asamblea y sostenido por un puñadito de agrupaciones. 90 obreros/as de la metalúrgica en la marcha educativa del 16 de septiembre. 200 km recorridos para ese fin.

En estos 45 días muchas organizaciones quisieron levantar la toma de la facultad de Ciencias Sociales, otras flexibilizarla. Pero eso si, hacer “acciones contundentes”.

El argumento siempre fue llenar de participación la lucha. Aunque se resistieron a llenar de participación las interestudiantiles, y todavía los estamos esperando en el Molino para la Marcha por la aparición con vida de Julio López. Quizá consideran que una marcha de miles no es una “acción contundente” ni lo suficientemente "guevarista”.
En estos 45 días muchos y muchas quisimos poner en pie un movimiento estudiantil masivo, autoorganizado y democrático que levante las banderas de la unidad obrero estudiantil y que ponga la universidad al servicio del pueblo trabajador.


Movimiento que cuestione el rol de los centros de estudiantes y de las federaciones, exigiendo la democratización de los mismos y la participación de base.


Que denuncie la desaparición de julio López, Luciano Arruga y la política represiva del gobierno nacional, que luche con los obreros y obreras de Paraná Metal por los despidos y con los/as de Kraft por la muerte de Marcela. Que combata el modelo minero que no solo contamina sino que entierra y asesina trabajadores. Que luche por el derecho al aborto y contra la trata de personas.

Sin dudas, y a pesar de las políticas que tienden a diluir esta orientación, hemos conseguido un piso del cual será difícil barrernos.

En la foto de 45 días entramos todos y todas, entra la lucha y la organización, los errores y los aciertos.

No convirtamos las conquistas en fotografías inertes, porque la realidad es eterno movimiento.



LALACNAQOM