miércoles, 27 de abril de 2011

LA HORA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS


Las cadenas entrelazadas en los tobillos de los huelguistas golpean incesantemente el asfalto de la avenida mas ancha del mundo. Ni el ruido de los bocinazos ni la amenaza de los carros hidrantes ni el grupito de cobardes uniformados que los precede, pueden silenciar o intimidar a una comunidad que se ha puesto de pie.

Ya cansados del ninguneo oficial, los compañeros y compañeras Qom decidieron retomar la huelga de hambre iniciada en diciembre y luego suspendida por las promesas de funcionarios del gobierno nacional. El efectivo cumplimiento de esas promesas nunca llegó. La huelga se reinicia pero ahora interrumpiendo el mayor flujo vehicular porteño, a la espera de que Cristina Kirchner se haga cargo de su responsabilidad en la represión, de los constantes desalojos en el interior y brinde una respuesta satisfactoria a la demanda de los compañeros.

Durante todo este tiempo no solo se ignoró por completo el reclamo sino que continuaron los desalojos en varias provincias. A la vez, el gobierno de los derechos humanos ratificó su apoyo incondicional a Insfrán, un verdadero asesino que maneja a su antojo desde hace 16 años la provincia. Un tipo imposible de defender, pero que Cristina defiende a muerte. Es en estos casos que lo esencial decanta con claridad. Cuando los intereses de los terratenientes, de la soja y de los gobernadores pejotistas están en juego, el gobierno no duda en dejar de lado su velo progresista para mostrar su verdadera cara.

¿Te acordás de la foto?
 En mayo de 2010 y en el marco de los fastuosos festejos por el Bicentenario Cristina Kirchner recibe en la Casa Rosada a una gran cantidad de dirigentes y referentes de distintos pueblos originarios. Entre ellos se encontraba el líder de la comunidad La Primavera, Félix Díaz. El pliego de reivindicaciones llamaba a respetar y hacer efectiva la cuantiosa legislación que preserva sus derechos, y sobre todo a respetar la ley de “emergencia territorial” que frenaría los desalojos. Seis meses más tarde la policía del gobernador kirchnerista Gildo Insfrán asesina a Roberto y Mario López durante el desalojo del corte de ruta que venían realizando los Qom exigiendo la devolución de su territorio. Félix Díaz se encuentra hace más de 5 meses en Buenos Aires exigiendo que la presidenta lo reciba. Para la foto siempre hay espacio, pero para solucionar un problema concreto que afecta sus intereses y los de sus aliados, claramente no.

Aquí y allá.
Los compañeros del Barrio Namqom, Formosa cortan la ruta nacional nº 11 desde hace semanas y los de Bartolomé de las Casas, Perín y Riacho de Oro la ruta nacional nº 195. Por su parte, pero esta vez Chaco, tierra del ultra kirchnerista Jorge Milton Capitanich, las comunidades de Bermejito y zonas aledañas cortan la ruta provincial nº 3 y el “puente la sirena”. Los reclamos se repiten, territorio, viviendas y salud.

Las comunidades originarias se han puesto en pie de lucha. Por más que el gobernador Insfrán intente difamarlos reduciendo el conflicto a “un grupo mínimo de intransigentes liderados por Félix Díaz” y que Víctor Hugo Morales y todo el arco de medios oficialistas refuerce esta mentira, los conflictos se replican en todas las provincias y ya no pueden hacer mucho para ocultarlos.

Buenos amigos.
El aumento de los precios internacionales de las materias primas impulsó en la última década el avance de la frontera agraria. La soja, ayudada por agroquímicos contaminantes, empezó a sembrarse en lugares antes impensados para ese fin. La burguesía terrateniente, nacional y extranjera, requirió nuevas tierras. Respetando el mandato de sus amigos, el kircherismo allanó el camino avalando la deforestación, los desalojos a originarios y campesinos se puso a disposición a las fuerzas represivas para "normalizar" cualquier conflicto. Cabe destacar que la "ley de tierras" anunciada ayer es demagogia pura y no cambia en nada el carácter latifundista de la estructura agraria nacional. Esta ley no altera los derechos adquiridos (adquiridos por la violencia y el genocidio del Estado) El límite de 1000 has que pone por propietario extranjero no cuestiona la potencial "asociación" entre propietarios, lo que legitima la conformación de “pools” de siembra. En definitiva quiere venderle a los progres nacionales y populares que el problema agrario en Argentina es por la extranjerización. ¡Como si la burguesía terrateniente nacional no tuviera el mismo olor! El problema no es la extranjerización sino la concentración de la tierra en pocas manos. Pero no es de extrañar. Si pudieron “convertir” a Hugo Moyano en Agustín Tosco y a la Juventud Sindical y La Cámpora en Montoneros, ¿como no van a “convertir” a Eurnekian y a Bunge & Born en Pancho Villa y Emiliano Zapata?

¿Qué hacer?
Las organizaciones políticas y sociales debemos rodear de apoyo a los compañeros originarios que luchan a lo largo y ancho del país. La ofensiva sojera les ha declarado la guerra y no ha dudado en poner a las fuerzas represivas en las rutas y calles para garantizar sus intereses.

Debemos comenzar a construir una alianza estratégica que ponga en pie un verdadero frente de luchadores originarios, trabajadores y estudiantiles. Un frente independiente de este y cualquier gobierno patronal y sojero. Que luche por territorio para las comunidades y el efectivo respeto a todas sus manifestaciones culturales, por el cese de la represión, por el reparto de las horas de trabajo para acabar con la desocupación, por un salario mínimo que alcance la canasta básica y para echar a las burocracias asesinas de los sindicatos. Solo en unidad y con independencia política podremos lograrlo.